Los tres niveles del horóscopo

26.10.15

Plenilunio de escorpio




Plenilunio de escorpio
GUERRERO SOY Y DE LA BATALLA SURJO TRIUNFADOR


Esta imagen me impacta entre otras cosas por lo que sugiere. El esfuerzo inmenso de las ramas por adaptarse, cediendo y guardando en silencio su dolor por conseguir lentamente y a través de los innumerables ciclos en los que trabajamos con mayor o menor intensidad nuestro cometido del trabajo de Hércules en Escorpio, que las ramas vayan alzándose hacia el firmamento, hacia la Luz, como indicando cuánto hemos hecho, desde dónde y hasta qué punto podemos llegar para dar fin a la obra 
 
En otras ocasiones, distintas visiones del Águila con sus profundos significados ha estado en el mensaje de Escorpio y sin embargo esta vez me atrapó esa claridad patente de los innumerables ciclos en los que hemos intentado vivir lo mejor posible las “muertes” del Signo, el sufrimiento de cada rama intentado recuperar o asumir la experiencia, ha dejado sus cicatrices en los profundos cambios que cada rama sugiere. El pasado del discípulo, sus crisis, sus derrotas y sus triunfos van elevando la obra hacia el cielo infinito.

 
Sabemos de la importancia de la Cruz Fija y es en Escorpio cuando las oportunidades y los espejismos son más intensos, debido a tantas vibraciones como fluyen desde el firmamento este mes. 
 
Todas ellas unidas en una especie de tapiz cósmico que interiormente impacta, a las que están transitando por el Cosmos, nos exigen profunda atención, ya que si “todo está escrito en las estrellas”, ciertamente el punto en el que estamos como humanidad es de una gran responsabilidad, que nos obliga a meditar una vez más en la inmensa importancia de la Luz, tema que subyace en todo proyecto planetario. 
 
La Luz astral es poderosa en este Signo, deseando imponer con todas sus fuerzas que “El Guerrero no surja triunfante de su batalla”. Escorpio está intensificando el anhelo de poder, deseo, dinero, sexo y corrupción en todos los campos que influyen sobre la humanidad.

No en vano en este Signo se unen las energías de tan poderosos Planetas. Marte como regente exotérico y esotérico, está influyendo en el fanatismo y en la falta de comprensión de lo que significa la religión, cualquiera que esta sea. 
 
Crea espejismos de gran peligro en la manera de comprender lo que consideramos como justo y propio de una determinada nación y hace ver como correcto lo que es el desprecio por la vida, por los derechos humanos, creando indiferencia o falta de compromiso que facilita que el mal adquiera fuerza.

El paso de Saturno por Escorpio ha influido notablemente en esos duros acontecimientos pasados y presentes y ahora cada ser que está en el camino se ha de concienciar de cómo vive interiormente la propia forma de creer, de orar, de vivir la devoción, de comprender y aceptar esa misma forma en otros colectivos, ya que Saturno y su entrada en Sagitario, el Signo más relacionado con esos puntos mencionados, seguirá afectando a todo lo anterior

No obstante a través de Escorpio fluyen dos energías maravillosas de Rayo. El Cuarto Rayo por el propio signo y el Sexto Rayo. El despertar imparable de la consciencia de cuanto sucede en la humanidad promueve desde infinitos puntos y formas de actuar la búsqueda del Equilibrio y de la Armonía y la Devoción del Sexto Rayo del amado Maestro Jesús de Nazaret, reaviva el amor y lo concede sin límites a personas que tienen influencia sobre las masas. Hay una infinidad de Guerreros, unos más conocidos y otros que en silencio reavivan el Fuego de la espiritualidad y de la practicidad.

Mercurio como Regente Jerárquico y viviendo tiempos tan importantes para nuestro Planeta, reforzará desde un alto nivel el poder de conseguir Armonía a través de los numerosos conflictos que vivimos. La relación de Urano es también muy significativa augurando liberación.
Signo de Agua complicada llamada a veces fuego congelado, nos hace sentir que en un ciclo determinado nos parece estar rozando el Sol, sintiendo una seguridad que viene del alma y sin embargo sin que el pensamiento pueda asimilarlo nuestro vuelo se trunca, nuestras fuerzas desaparecen, no conseguimos asirnos a nada de lo que antes nos parecía poseer. 
 
Como en una noche oscura del alma sólo acertamos a comprender que nada era nuestro que nada tenemos y justo en ese instante de rendición total, el proceso de reconstrucción con mucha más luz, más fuerza y humildad nos hace volver a la vida.

La Luz es un punto poderoso en Escorpio y como humanidad estamos yendo hacia una Era de Luz. Esta ha de ser una sensación constante en el discípulo. Los Maestros dicen que cada vez somos más sensibles a captar el significado de los Siete Rayos.

Nada es casual y Naciones Unidas inició en 2015 “El Año Internacional de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz” y si bien y afortunadamente se está trabajando e invirtiendo grandes sumas de dinero para conseguir adelantar la falta de algo tan elemental en países desprotegidos o en investigaciones que tienen como punto inicial la luz, la analogía nos confirma que se está trabajando en ambos sentidos de la Luz. En el campo material y con sentido de Buena Voluntad y en el despertar y búsqueda de millones de seres hacia su ser superior.

El gran tesoro de la transmutación de Escorpio, de la victoria sobre pruebas realmente difíciles, lo tenemos en ese tesoro llamado “Akasha”. En ese punto se concentra toda la pureza y la espiritualidad siendo tan importante para el arquetipo del Signo tener presente la auténtica Luz que desde ese punto se emana.

La repercusión de las energías en la Luna Llena de Escorpio es inmensamente importante. Desde puntos lejanos y divinos del Cosmos la atención hacia la Tierra es intensa. Sirio tiene una gran relación con Escorpio y nos conecta con el Segundo Rayo. Todo este caudal es anhelado con la misma intensidad por diferentes fuentes. Es la oportunidad y es el peligro. La dualidad que siempre permanece.

Que nuestras fuerzas serenamente unidas en la meditación de este Plenilunio de Escorpio y en este álgido momento de la humanidad consigan la máxima Luz.

Desde el corazón siempre

Joanna